Sexo en el probador
Le dije al dependiente que necesitaba la opinión de un hombre y con esa escusa lo metí en el probador. Lo noté nervioso y se veía claramente avergonzado y colorado. Pero me desnude tantas veces como tuve que hacerlo. Era difícil moverse con comodidad en aquel metro cuadrado y me tropecé sobre todo con su impresionante erección. Naturalmente acabé chupándosela. El sexo tiene momentos irrepetibles.
A día de hoy lo he hecho en un montón de ocasiones con la diferencia de que en el bolso llevo una cámara con la que gravo la escena que después cuelgo en mi blog.
Estoy trabajando con un informático para crear un chat porno y poder emitir por webcam. El número de visitas se ha disparado. Pensé que era la única guarra del mundo y a diario me llegan correos de chicas contándome sus anécdotas y queriendo colaborar en el video chat.
Pronto tendrás noticias nuestras. Estamos reuniendo el mayor número de zorras que jamás hayas visto.