Zorra buscona
Con cerrar los ojos puedo recordar perfectamente el tamaño de aquella polla. Fue en una discoteca a altas horas de la mañana. Mi amiga y yo fuimos juntas al baño y un chico estaba ocupando el que se suponía tenía que ser el nuestro. Le pedimos que no tardara y se volvió con la polla en la mano y nos dejó de piedra. Aun puedo explicar con detalle cómo se erizaron mis pezones y como noté que el coño me palpitaba. Debí de humedecerme en decimas de segundo.
Aquella noche me masturbé al llegar a casa. Y desde ese día, yo que no era muy habitual por los chat porno, entro con frecuencia buscando a chicos que se parezcan a aquel del enorme rabo. Acepto todos los privados de chicos con webcam y pido al cielo que esté bien dotado.
En honor a la verdad debo decir que lo que he visto en el video chat me ha encantado, pero me he convertido en una zorra buscona de hombres bien dotados. ¿Qué tal andas tú de centímetros?